El sábado afrontábamos la última jornada de liga con tres partidos pendientes de disputar. La intensidad de los partidos fue al alza, y si comenzamos ganando con comodidad (7-1) al equipo del RC Hospitalet, a los cuales hay que reconocer que tuvieron la valentía de afrontar el torneo con solo 6 jugadores, la clasificación final nos la comenzamos a jugar contra el BUC.  El partido comenzó bien, consiguiendo ponernos por delante 2-0 en los primeros compases. Pero BUC es un equipo peleón y recortaron mediada la primera parte para poner un emocionante 2-1 en el marcador. Pero ayer no estábamos dispuestos a dejarles jugar con comodidad, así que en una buena jugada de combinación ensayamos el 3-1 que nos daría un poco de pulmón para afrontar el resto del partido con temple. El 4-1 nos dejó encarrilado definitivamente el resultado, y aunque ellos llegaron a marcar para recortar hacia el 4-2, el partido finalizó y nos habíamos asegurado la cuarta plaza de la liga.

El último partido iba a ser el más importante, porque se decidían la tercera y cuarta plazas de la liga. Jugábamos contra el BER, equipo con el que mantenemos un nivel más parejo, donde todo podía suceder. Comenzamos bien, presionando su salida de balón, y de ahí conseguimos dos intercepciones. En una de ellas fuimos directos al ensayo. En la segunda nos interceptaron pero gracias a la rapidez en mover el balón generamos una superioridad en el centro para ensayar de nuevo. Ellos son un equipo fuerte y rápido, y no dieron su brazo a torcer. En la media parte habían conseguido remontar y el 2-2 campeaba en el marcador. El año pasado habíamos sido cuartos en la liga y queríamos mejorar, así que nos quedaba media parte para dar la campanada. Pero ellos dieron primero, consiguiendo situarse por delante en el marcador por primera vez en el partido. Con el 2-3 la situación se complicaba. Estábamos jugando con seriedad y conseguimos atajar dos ataques suyos en la misma línea de marca: no nos habíamos rendido. Y en una jugada de ataque, Pablo la arrancó del suelo para llegar como medio melé a la zona de marca con dos contrarios a sus espaldas. No podía marcar, pero ahí apareció Susan que con toda la rapidez que pudo, antes que la tocaran se agachó para dejarla plantada sobre el césped, 3-3 y volvíamos a estar en la lucha a falta de cinco minutos. Apenas un par de minutos después, jugando por banda derecha, justo ahí donde no había sitio, Pablo  cogiendo el balón con una mano y haciendo una finta que retrató a sus defensores, desplegó todo su arte y consiguió llegar a plantarla para alegría y felicidad de todo el equipo.  La defensa final del resultado fue memorable y obtener el tercer puesto en la Liga Catalana de Touch,  un éxito que nos dejó a todos con la sonrisa en la boca.

El tercer tiempo fue una gran fiesta, con comida, música, copas, entrega de premios de la liga y mucha, mucha felicidad.

Gracias a todos

Jaime Sauret