El sábado nos enfrentábamos a un serio candidato a quedarse con el título de campeón del torneo. Llegábamos al campo con tiempo suficiente y tras una buena entrada en calor entrábamos al campo a disputar el partido. Las consignas eran claras ya que sabíamos a lo que nos enfrentaríamos.

El trámite del partido fue parejo durante el pimer tiempo aunque, pese a la paridad, acabó con  tres marcas para el local y una para el visitante. El desarollo había sido muy competido pero 2 quiebres individuales habían creado una diferencia importante para un trámite tan parejo. Lamentablemente, en los últimos minutos nos marcaban el tercer ensayo y para colmo de males perdíamos a nuestro capitán por un golpe involuntario de un compañero.

El segundo tiempo lo empezábamos cabizbajos y, a decir verdad, los entrenadores no entendiamos bien por qué -aunque internamente lo intuíamos-. Ante un equipo quebrado emocionalmente, un  FCB con mucho oficio marcaba 2 ensayos en los diez primeros minutos y el resto es historia.