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Llegó la jornada 4 y con ella el siempre deseado derbi del Garraf contra los vecinos del SEL Vilanova. Después de las buenas sensaciones de la última jornada estaba por ver si podría mantener la imagen y comprobar si realmente la semana pasada habíamos dado la curva. Spoiler… el título de la crónica se podría llamar perfectamente “Una de cal, una de arena”!

Si la semana pasada la excusa predominante por faltar a los entrenos era los exámenes, esta semana a los exámenes se sumaba que algún colegio tenía la semana de vacaciones y que algunos chicos aprovechaban para ir de viaje. En todo caso solo habían 21 tanto el martes como el jueves. De los 21, solo 15 habían repetido los dos días. Francamente lamentable considerando que tenemos una plantilla de 35 jugadores. Los entrenos seguían enfocados principalmente en la resolución en los puntos de contacto y el sistema defensivo ya que seguimos pensando que son zonas donde debemos mejorar antes de progresar a otras facetas del juego.

El viernes por la noche un servidor sufre la tarea de tener que escoger a los 23 para el partido. Otra vez era cuestión de dar oportunidades a algunos de los que suelen disponer de pocos minutos. Todos tendrán su oportunidad de levantar la mano para entrar en el primer equipo de aquí al final de la fase previa, pero al final solo pueden jugar 23. Como no tenemos nada claro decidimos convocar a todos los jugadores disponibles. Si más no, los que se quedarían fuera de la convocatoria siguen formando parte del equipo y ayudan más de lo que piensan en la fase previa al partido. Los que vestirían la camiseta serían: Nacho, Jan, Pedro, Tomás, Bruno, Nico, Pol R, Imanol (C), Tomi C, Oliver A, Eloi, Massimo, Luka, Aarón y Noah. En el banquillo esperarían Pierre, Oliver C, Judit, Devon, Arnau, Pablo, Pau y Max.

Llega sábado y todos convocados a las 10:45. Antes, ya empezamos otra vez con tonterías varias. Entre que siguen faltando 11 camisetas y varios jugadores llegan tarde… menos mal que ha vuelto nuestra querida Vero!

Durante el calentamiento se vibran malas sensaciones según las perspectivas de los entrenadores. Falta de concentración y atención, balones al suelo, pocas ganas de entrar al contacto, y podría seguir. Las consignas antes del partido son muy claras: máxima disciplina y que no cruzan nuestra línea. Solo permitiríamos que marcaran de chute a los palos, pero como la disciplina iba a ser una prioridad, no contemplábamos ese escenario.

Tocan las 12:00 y empieza el partido. Desde el saque inicial nos damos cuenta de que iba a ser un día complicado. Salimos descoordinados, sin tener las ideas claras ni en defensa ni en ataque, y lo peor, faltos de disciplina. No pasan ni 3 minutos y el SEL se adelanta al marcador merced un golpe de castigo debido a nuestros constantes fallos de concentración. Es un partido extraño, estamos jugando quizá el peor partido de la temporada pero el SEL no lo aprovecha y nosotros seguimos adelante a trompicones. En ningún momento conseguimos imponer nuestro estilo de juego y nos instalamos en su sistema de choque y juego lento. Vistos que algunos jugadores no tienen la cabeza donde deberían empezamos a mover el banquillo ya en la primera parte. Poco a poco vamos sumando debido a individualidades y fallos defensivos del contrario. Hasta bien metidos dentro de la segunda parte, sobre el minuto 50, no se ve el primer ensayo de equipo. A partir de ese momento parece ser que los chavales se despiertan y empiezan a parecer un equipo con jugadas realmente excepcionales y de pura clase. Porqué tardaron tanto? Ni voy a intentar de meterme dentro de la cabeza de un grupo de adolescentes. Por fin el árbitro pita el final, 62-3 a nuestro favor. Los deberes hechos, pero nada contentos con el juego desplegado delante nuestra gente.

Sería fácil caer en el pesimismo enfocándonos en el hecho de que no supimos implementar nuestra forma de jugar, o la descoordinación tanto en ataque como en defensa. Quizá esto se puede tributar al exceso de confianza, las muchas ausencias en los entrenos de la semana, o simplemente… un mal día en la oficina.

Prefiero concentrarme en los positivos (sí, aparte del resultado también hubo positivos). El SEL no consiguió cruzar nuestra línea de marca, por lo menos se cumplió una de nuestras consignas antes del partido. Esto es otra demostración del orgullo que el plantel lleva en su interior. También empieza a haber más comunicación en el campo, seguimos teniendo mucho trabajo que hacer, pero por algo se empieza. Pero lo que más me llevo del partido es la forma pletórica de nuestro animal Pedrito, y que algunos chicos de peso como son Massimo, Pol R y Noah empiezan a asumir su papel de líderes en el terreno de juego.

Moraleja de la jornada. Lo comentado después del partido, cuantos más seamos en los entrenos, más provecho sacaremos todos y más buen EQUIPO seremos… martes, miércoles y jueves… TODOS martes, miércoles y jueves!

No puedo despedir la crónica sin un par de anécdotas. Un mensaje al capitán, me vuelves a pegar un susto así y te arrepentirás toda tu vida! Por último… ya terminando el partido, jugadón individual de Noah que acaba con palomita ala Kurtley Beale bajo palos, durante el verano te apuntamos a salto de plataforma olímpico!

Respeto, Compromiso, Sacrificio… Visca R.C. Sitges!

David C.