Llegó la tercera y última jornada de la fase previa contra E.U. Santboiana. Parece surreal, pero debido a cuestiones fuera de nuestro control sería el primer partido oficial que jugaríamos desde el inicio de la competición. Sobre papel ninguno de los dos equipos nos jugábamos nada ya que ya estábamos clasificados para la siguiente fase. Pero decir que no nos jugamos nada es no conocer la historia reciente entre ambos clubes. En las últimas temporadas se ha podido disfrutar de auténticos espectáculos entre los dos clubes tanto en sub 16 como en sub 18 creando una rivalidad deportiva realmente apasionante.

La semana empezaba mal, con el miedo de la lluvia del lunes fue un fracaso ya que la gran mayoría de la línea se lo tomó como licencia para faltar el entreno. Martes y jueves entrenos correctos, pero sigue habiendo demasiadas ausencias, más cuando no se avisa. Lo que no se puede negar es las ganas, actitud y determinación que demostraron los que sí asistieron. Es lo que tiene jugar contra el Sant Boi.

Bajas importantes, sea por lesión o por falta de asistencia, nos obliga a plantear modificaciones algo arriesgadas en la alineación. Empezaríamos con una primera línea de estreno, pero fuerte, pesada y trabajadora como las de los viejos tiempos. En la segunda parte saldrían las fieras de primer año para dar oxígeno y frescura a la delantera. En la línea planteamos unos cambios radicales teniendo en cuenta las ausencias y las cualidades del contrincante. Solo el tiempo nos daría o quitaría la razón. Saldríamos con Tano, Marino, Alberto, Arnau, Imanol, Llorenç, David, Segu (vc), Lucas, Fede (c), Aarón, Víctor, Massimo, Afo y George. En el banquillo esperarían Pedro, Oliver W, Pierre, Oliver A, Hugo P, Dan, Jason y Yaidel.

El campo estaba embarrado debido a las intensas lluvias recientes, sería otro aspecto a tener en cuenta. El partido arranca con la intensidad que todos esperábamos, aunque los nuestros dominan el encuentro. Así es que nos adelantamos con un golpe de castigo a los 8 minutos. Pero 5 minutos más tarde perdemos un balón y aprovechan para marcar un try de rebote. Y así iría la primera parte, nosotros dominando, pero ellos aprovechándose de cualquier fallo. El marcador iría oscilando durante toda la primera parte hasta llegar a la media parte 12-16 a favor.

En la media parte cambiamos los primeras líneas tal y como teníamos previsto pero aguantamos a Marino un poco más (está on fire). En la línea revertimos a una configuración más “tradicional” con Yaidel de 9, Jason de 10 y Lucas ocuparía el sitio de Massimo. Fede volvería a su puesto nato de tercera. Oliver W sustituiría a Marino entrados 10 minutos en la segunda parte.

Empieza la segunda parte y cómo tantas veces ocurre, lo peor que nos pudo pasar es que llegara el descanso. Contrario a lo que esperábamos perdemos contundencia defensiva y perdemos verticalidad en ataque. En un abrir y cerrar de ojos nos encontramos 26-16 abajo. Pero una jugada de pura bestia de Pedro nos vuelve a meter en el partido hasta el punto que conseguimos darle la vuelta al marcador hasta llegar a 31-34 a falta de 8 minutos y dominando el juego. Luego, a falta de 2 minutos pasa lo inexplicable. Conseguimos un golpe de castigo a 5 metros de su línea y al menos de matar el partido conseguimos regalarles el balón. Sant Boi es el Sant Boi, este equipo que nunca da un partido por perdido. Marchan 95 metros para conseguir el ensayo que les daría la victoria 36-34.

Conclusiones:

Fuimos testigos de un gran partido, si no por el juego, sí por la gran intensidad que demostraron los chicos de ambos equipos. Es una lástima que después de haber levantado un partido que se nos puso cuesta arriba no supimos cerrarlo cuando tuvimos la oportunidad. De esto espero que aprendamos “todos”.

Mención especial para la vuelta del Capi. Tuvo un papel realmente complicado en su primer partido después de una larga lesión, primero jugando fuera de posición y luego dándolo todo hasta el final. Cumpliste como un campeón. Podría seguir hablando de otros, pero faltaría el respeto a los que me olvidara. Eso sí, no me puedo ir sin mencionar la marca de Pedro. No por la marca en sí (pedazo try!), si no por la demostración de lo importante que es nunca dar una jugada por perdida. Es una lección de rugby y de la vida misma.

Para terminar, el nivel individual, intensidad y compromiso que demostraron nuestros chicos considerando que era el primer partido en serio de la temporada da razones para ser optimistas. Queda claro que todos debemos asumir nuestra responsabilidad, empezando por los entrenadores, pero sobre todo pasando por los chavales. Independientemente de nuestro nivel individual, si no tenemos forma física, si no entrenamos, si no nos comprometemos…

Visca RC Sitges!

David C.