El sábado nos tocaba la parada mas dificil del año, contra un Sant Cugat líder e invicto. Sabíamos de la dificultad del partido pero creíamos en nuestras posibilidades. Eso si, debíamos hacer el partido perfecto. Los chicos entraron muy motivados, con ganas de hacerse sentir desde la primer pelota. Pero con el correr de los minutos el local se fue imponiendo poco a poco y los ensayos fueron cayendo uno tras o otro mientras que nuestros jugadores los recibían como verdaderas puñaladas. Si bien el Sant Cugat tenia mas altura y peso y nos complicaba las formaciones fijas, las íbamos solventando como podíamos, pero no venia por ahí nuestro mayor problema. Tampoco los tres cuartos lo estaban haciendo mal, defendiendo a destajo. No, nuestro talón de Aquiles fue el breakdown. Ahi si que nos dominaron ampliamente. Y a partir de esos rucks que nos ganaban y de los golpes de castigo que generábamos por retención del balón es que nos fueron machacando e imponiendo su juego. Es muy difícil jugar sin la pelota y asi y todo, con un poco de orgullo nos las arreglamos para marcar 3 ensayos y que el resultado fuese un poco mas digno. A destacar que nuestros jugadores nunca bajaron los brazos y felicitar al Santcu por poder plasmar en el resultado lo demostrado en el desarrollo del juego.