Penúltima jornada de la segunda fase para el primer equipo. Quien nos iba a decir a principios de temporada que a la jornada nueve nos estaríamos jugando el ser o no ser contra nada menos que nuestros grandes rivales, la Santboiana. Después de la sufrida victoria la jornada anterior contra el Barça la ecuación era sencilla… ganar o empatar nos quedábamos matemáticamente terceros, perder y matemáticamente cuartos y una semifinal contra el gran favorito. Si no fuera suficiente la rivalidad y respeto entre ambos equipos, vaya aliciente añadido.

Empezamos la semana de entrenos con bajas debido a la necesidad de descanso de algunos después de su participación con la Selección, y otras por las razones/excusas habituales. Algunos practicando habilidades y otros a la merced de nuestro gran amigo Gastón. Martes 24 asistentes. Sigue la tendencia de las últimas semanas, algo que sin duda trataremos en los próximos días. El jueves… 21 asistentes. Lo positivo, mucho compromiso y esfuerzo de los presentes, el grupo a tope y enchufado. Los dos entrenamientos terminan con partidillo contra el sub 18, que se vayan preparando por la avalancha del fin de semana.

La convocatoria se tiene que retocar a último momento debido a alguna baja inesperada. Por fin llega el sábado y se presentan Devon, Oliver C, Pedro, Zak, Pierre, Pol R, David, Imanol (C), Oliver A, Pol V, Hugo, Noah, Luka, Aarón y Massimo. Pablo, Marcos, Max y Juan los acompañarían en la banda. Quedamos todos temprano en nuestro campo para acabar de pulir ideas. Todos enchufados y salimos para Sant Boi. Llegada al campo del contrario y problemas con el vestuario. Tranquilos, nada nos va a desviar la atención, o eso pensábamos. A medio calentamiento, cuando todo parecía ir acorde con el plan, el Capi me pide no participar en el contacto físico. A 15 minutos del inicio se tiene que apartar del calentamiento para ser tratado por nuestro Médico y casualmente su padre (mil gracias por enésima vez Fabián). La cuestión es que acabamos el calentamiento sin nuestra referencia. Por suerte el árbitro nos permite empezar unos minutos tarde a la espera de que Ima esté listo.

Por fin arranca el espectáculo y aunque los dos equipos se ven nerviosos son los nuestros quien parecen algo más en control del partido. Empezamos ganando la lucha territorial debido a nuestra presión y a la primera oportunidad decidimos ir a palos para abrir el marcador. Con la responsabilidad de chutar sobre Pol V, el niño no falla y nos adelantamos 0-3 a los seis minutos. El sant Boi solo tarda tres minutos en responder. Un fallo colectivo en defensa en el medio del campo y rompen nuestra línea, dos rápidos rucks, apertura a los extremos y ensayo de su 15. El marcador 5-3. En el minuto 15 nos metemos en su 22. Salimos fuertes de una touch y un hábil Pol R ensaya cerca de palos. Pol V no falla con la transformación y nos adelantamos 5-10. Poco después una indiscreción del contrario provoca una amarilla suya y una oportunidad para extender nuestra ventaja. El radar de Pol V sigue entonada y nos ponemos 5-13. Bajamos la intensidad y el contrario se aprovecha. De una melé a pocos metros de nuestra línea el Sant Boi consigue un golpe a favor. Salida rápida, los nuestros con falta de atención y ensayo cerca de palo. Transformación y parece mentira, vamos al descanso 12-13 en un partido que teníamos controlado.

Media parte y bronca importante, uno ya se cansa del relajamiento de más de uno en momentos clave de los partidos. El único cambio, entra Max por Oliver A. No sé si la bronca hizo más daño que bien. A los tres minutos y después de otro fallo en defensa al medio del campo, conseguimos frenarles, pero del siguiente ruck abren y su habilidoso centro marca. Lo que debería haber sido un ensayo en el banderín se convierte en un ensayo bajo palos debido a nuestra falta de entrega hasta el último instante. La consecuencia, 2 puntos más y vamos por detrás 19-13. Mensaje bajo palos corto y raso, “Tenéis 32 minutos para arreglar esto”. En este momento con la mirada de los chicos sabía que este partido no se nos iba a escapar. Volvemos a jugar con intensidad y dureza. En el minuto 40 Massimo inicia un contra ataque desde dentro de nuestro campo. Va rompiendo y esquivando hasta encontrar el apoyo de Aarón quien ensaya al banderín arrastrando a tres en su camino. La pierna de Pol V no llega, pero estamos más cerca, 19-18. Nada más reiniciar y amarilla a Devon por algo del que no estamos del todo seguro. El contrario se quiere aprovechar de su superioridad numérica y solo la defensa desesperada de los Sitgetans evita el ensayo. Pero un golpe en contra y Sant Boi extiende su ventaja con un chute a palos, 22-18. Entra Pablo por Devon con una sola consigna, placa como si tu vida dependiera de ello. Sigue el partido, otra falta de disciplina y nos encontramos cuesta arriba 25-18. Pero hay tiempo y, no sé si lo he mencionado alguna vez, pero si tienen algo los nuestros es orgullo (por no decir algo que no se puede en horario infantil). De una touch justo dentro de su 22 sacamos el balón como podemos, abrimos y solo un placaje alto niega el segundo ensayo de Aarón. Del consiguiente golpe de castigo sacamos rápido, balón a Pol R quien pasa de heroísmos y cede el balón a un mejor posicionado Imanol quien rompe un contrario y marca bajo palos. Transformación y todo igualado 25-25. Jaja, en el partido de ida quedamos 24-24, dejavou? Aún quedan 15 minutos y la emoción está servida, es que ambos nos jugamos la vida! A poco más de 10 minutos del final Aarón se va por la banda y juega a la perfección un 2 contra 1 para Noah quien hace un ensayo de los que enmarcar. Nos metemos 25-30 por delante y jugando francamente bien. Metemos a Juanito por Aarón para dar frescura y porque el niño se lo merece. Los 10 minutos que estuvo en el campo se puede decir que se partió la cara, literalmente. A falta de 5 minutos un golpe a favor nos da la oportunidad de extender nuestra ventaja a más de una anotación. Juraría que el balón entró hasta el día que muera, pero el árbitro manda. Ahí viene la avalancha del ferro. El Sant Boi es el SantBoi y sabemos que nunca se van a rendir. Cinco minutos de ataque constante ante nuestra línea pero los nuestros aguantan hasta conseguir una indiscreción en ataque del contrario pasado el tiempo reglamentario. Noah asume la responsabilidad y saca el balón del campo con una rabia especial. Silbato final y victoriosos 25-30!

Partidazo jugado con la máxima intensidad, como era de esperar entre dos grandes equipos. Como anécdota, solo un ensayo nos ha separado entre los dos partidos disputados en la segunda fase, ahí la competitividad. Del partido podría destacar las grandes actuaciones de Imanol, Pedro, los Pols, o Noah. Pero me quedo con la entrega de todos ante la adversidad para sacar el partido adelante.

Un paso de gigante, pero aún queda mucho por hacer. A trabajar TODOS con dedicación y humildad. Una última reflexión, Marcos. Fue el único que no entró en el campo. Demostró actitud, entrega y compañerismo durante todo el calentamiento, durante todo el partido, y después del partido… y ni una queja. Si queréis la definición de un chico de club, ahí está!

Visca R.C. Sitges!

David C.