Gracias amigos. Por el silencio i atención, que me dispensasteis el pasado sábado en el vestuario. Fue impresionante, cada vez que lo pienso, se me pone la piel de gallina, siempre recordaré el momento, y vuestras caras. Vuestra actitud, durante la dura semana que pasamos, como afrontasteis el partido, y la avalancha de llamadas y mensajes que estoy recibiendo, me habéis demostrado una vez más, el cariño, afecto y amistad, que tenéis hacia mí. Me ha ayudado, en mi retirada como jugador de Rugby. He jugado, con el equipo sénior del Rugby Club Sitges veinte temporadas, jugando y entrenando siempre, hasta los 40 años. Todos sabíamos, que tantos años jugando de 3, habían hecho mella en mi espalda, pero no queríamos admitir, que el día estaba cerca, yo el primero. Una decisión si que tomé, estas Navidades, tras consultar con mis más estrechos “colaboradores”, la decisión era, que jugaría hasta el último momento, hasta el último suspiro. No quería fijar una fecha, para mi último partido, pues no quería privarme ni un solo minuto del Rugby, i de vuestra compañía, debo deciros, que nunca he visto un equipo más unido que este, haciendo que yo, con veinte años más de edad que la mayoría, hicierais que me sintiera tan a gusto a vuestro lado, no he dudado en aguantar el intenso dolor de estos últimos meses, el premio bien lo merecía. Pero al final no he podido dar ni un paso más, ni una melé más. Repetiros, una vez más lo que os dije en el vestuario.
Ante todo, hoy me despido de todos vosotros, y también de todos los compañeros, que he tenido el honor de jugar, durante todos estos años. Como no, de entrenadores, delegados y seguidores. Con todos he tenido el placer, de compartir muchas vivencias (inexplicables, por lo tendría de hacer este escrito muy extenso) , dentro y fuera del campo, tanto deportivas, como extradeportivas. Gracias una vez más a todos. Alentar i animar al equipo, para que siga luchando, por los objetivos, que nos hemos marcado para la presente temporada. Púes son factibles, no solo de palabras, si no de hechos. Y decir hechos, quiere decir, que los martes, jueves, y en los partidos; hay que dejarlo todo en el campo. Recordad que los equipos, y las leyendas, se forjan los días lluviosos, con viento y frío, entrenando al máximo, y haciendo caso al gran entrenador que tenemos. A saco, a muerte en los partidos, dejándose la piel con humildad, en el campo. Sé que podéis, y lo haréis, y podremos realizar una celebración que tenemos pendiente. También deciros, que para mí, en mi último partido. Me llevé un gran recuerdo, i un recuerdo bonito, fue; como capitán, jugando todo el partido, contra un gran Club, me retiré como yo quería, hasta el último segundo, junto a mis compañeros, y jugando junto a un chaval que lo he visto entrar en nuestro Club como Benjamín, y ha llegado a jugar junto a mí. También arropado desde la gradería, y en presencia de mi hijo pequeño. Una vez más, mil gracias, por todo lo que me habéis dado. Querría pedir perdón también, por si alguna vez he ofendido a alguien. Quiero deciros, que cuándo me ha tocado tomar decisiones, no he dudado en tomarlas. Siempre las he tomado, pensando en lo que era mejor para el grupo, primando sobre los intereses particulares de las personas, muchas decisiones también fueron en contra de mis intereses. Pero como bien sabemos, el grupo, prevalece sobre los intereses particulares de los integrantes de este.
Ya para ir finalizando, deciros que siempre me tendréis como un amigo. Púes todo y que ya no puedo jugar, son para mí imborrables todas las intensas batallas, que hemos vivido juntos en el terreno de juego. Siempre nos hemos ayudado, apoyado, confiado, hemos compartido miles de melés,racs,mols,etc. Que no hace falta narrarlos, pues los conocemos perfectamente. Hemos compartido alegrías y decepciones. Nos han placado, y nos hemos levantado siempre, pues compartimos que en el Rugby, como en la vida, lo malo no es qué te plaquen, es no levantarse. I levantarse, con buena cara, sin que el rival conozca el dolor que nos ha provocado. Y tras todo esto, como no, nuestra cerveza de rigor, todos juntos, como marcan los cánones. Solo los jugadores de Rugby, tras el partido, somos capaces de distinguir su dulzor característico, e inapreciable para muchos. Y por qué no!, algunas matracas, que hemos liado, tras abusar de la dulce cerveza. Ahora necesito aire. Necesito romper con esta rutina, que mi cuerpo, y mi mente ha adquirido durante más de media vida. La verdad, no sé como hacerlo, me resulta imposible. Los martes y jueves me pongo fatal. No paro de mirar el reloj. 20h ahora llegaría al campo, y saludaría. 20’15h vestuario para cambiarme, saludos y bromas a mis compañeros, untar mi maltrecho cuerpo con mis potingues a (aún tengo su olor presente). 20’30h tocata. 20’50h parlamento del entrenador al grupo. Entreno.Ducha.Cerveza…….. Entender, es una locura!!. Necesito aire. Debo integrarme, a mi nueva vida.
Eso sí dejo en el vestuario, una de las cosas más grandes que me ha dado el Rugby: dos hijos y un nieto. I a mi hijo pequeño, en el Benjamín, que sería para mí una gran ilusión, que pudiera llegar a jugar, con alguno de vosotros. Siempre, siempre, os llevaré en lo mas profundo de mi corazón.
Vestuarios Loren, 3
Video Lorenç Reixach